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La Semana Santa ocupa un lugar destacado en las costumbres y tradiciones de Valderrobres conmemorando la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Esta conmemoración viene desde la Edad Media cuando se constituyeron las cofradías o hermandades laborales que tenían como finalidad la protección de los individuos que las componían de las adversidades económicas de la vida y se fundaban bajo la protección de un santo patrón.
Con el tiempo fueron perdiendo su función originaria hasta que entre 1773 y 1783 se dictaminaron una serie de leyes que disolvieron las cofradías religiosas que no tenían aprobación de la Iglesia. Desde entonces las antiguas cofradías, que contaban con la aprobación eclesiástica, se conservaron o bien fueron asimiladas a las llamadas cofradías sacramentales, creadas para potenciar el culto eucarístico. Para llamar a todos los actos litúrgicos se utilizaba el sonido de una gran "matraca" que hay colocada en la torre del campanario y que todavía hoy sustituye la llamada de las campanas en los días de luto de la Semana Santa.
En los años cuarenta se introdujo el toque del primer tambor en la procesión de la Semana Santa, con lo que se sustituyó la banda de música municipal y sus marchas fúnebres, dando a la procesión, como acto de representación de la pasión y muerte de Cristo, un sentido más marcial y de mayor realismo, porque quiere recordar los tambores de los soldados romanos que pudieron formar parte de la comitiva que acompañó a Jesús a su suplicio en el Monte Calvario.
Las cofradías actuales son congregaciones o hermandades que se crearon para auxiliar al cura párroco del sostenimiento y mayor esplendor del culto de los actos de la Semana Santa, como la cofradía del "Santo Entierro", que desempeña un importante papel en la organización de la Semana Santa y la cofradía de la "Virgen de la Soledad". Con estas cofradías se formó una banda de tambores para acompañar al Santo Sepulcro y posteriormente se creó la banda de Cornetas.
Los actos de la Semana Santa propiamente dichos comienzan el Miércoles Santo, con la procesión del Vía Crucis y es desde ese día cuando se observan unos usos acordes a los actos religiosos; a partir del cual y hasta la noche del Sábado Santo enmudecen las campanas y la agudeza y alegría de su sonido se sustituye por el más grave y serio de "les Matraques". Las imágenes de la iglesia se cubren con telas moradas en señal de luto y se levanta el Monumento en la capilla del lado de la epístola, en el primer tramo de la iglesia.
Le sigue el Jueves Santo por la tarde con la celebración de la Santa Misa conmemorando la última Cena del Señor, a cuya salida comienza la procesión del Silencio. Y a las once de la noche se celebra la Hora Santa.
El Viernes Santo comienza con el acto de la Rompida de la Hora a las doce de la mañana hasta las cinco de la tarde cuando se celebra la Misa de la Pasión del Señor. Finalmente se procede a la adoración de la Santa Cruz, lugar donde murió el Salvador del mundo. Por la noche, a las nueve y media, se realiza la solemne procesión del Santo Entierro. Una vez finalizada la procesión en la iglesia parroquial, los pasos se depositan dentro a la espera de que al día siguiente sean colocados en los lugares donde se guardan durante el resto del año.
El Sábado Santo la Iglesia medita la pasión y muerte del señor y el altar permanece desnudo y no se celebra la eucaristía, hasta que a media tarde se celebra el Vía Crucis dentro de la iglesia y por la noche se conmemora la Vigilia Pascual; con la llegada de la media noche las campanas comienzan a sonar tocando el Aleluya. Con el Domingo de Resurrección se cierran los actos de la Semana Santa. El lunes de pascua es costumbre ir a pasar el día en el campo. |