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Las casas de la población ascienden por las laderas del valle desde el río Matarraña, el cual se une al río Pena, cercano a la localidad, recogiendo entre ambos las aguas que nacen en los Puertos de Beceite. Se trata de ríos de carácter mediterráneo, procedentes de zonas kársticas, por lo que mantienen un caudal casi continuo gracias a la cercanía de surgencias. Las únicas intervenciones en su cauce son el embalse de Pena y más recientemente el bombeo de aguas para riego. El relieve se modela en los materiales terciarios, principalmente areniscas y arcillas, en los que se encajan profundamente los afluentes de estos ríos. La parte suroeste del término municipal alcanza hasta las sierras calcáreas de los Puertos de Beceite, siguiendo el curso del río Pena, que atraviesa las estructuras de sur a norte, mediante estrechos cañones.
Su término constituye un mosaico de cultivos (olivos y almendros), que alternan con áreas de pino carrasco, encinares y matorral mediterráneo, más abundantes conforme nos acercamos a las sierras circundantes. Hay que destacar la presencia de enclaves con árboles catalogados como monumentales: en el barranco o vall de Torre Gachero existen robles y chopos, con ejemplares centenarios de carrasca, así como el denominado "Pi de Torre Gachero", Pinus halepensis de unos 12 m. de altura; también el abeto (Abies alba) de la Central de Boné, en el paraje de la umbría, con 26 m. de altura, ubicado en el jardín construido junto a la central hidroeléctrica de finales del siglo pasado, hoy en ruinas e integrado totalmente en la vegetación autóctona; finalmente, en el camino de Fuentespalda se localiza la carrasca de Morro Badat, en el Mas de Alloza o Moletes, con 18,5 m. de altura. |