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El siglo XIX se inició con otra devastadora guerra, la de la Independencia, que afectó en mayor o menor medida a la mayoría de las localidades de la comarca. Durante cinco años este territorio fue perdido y recuperado en distintas ocasiones, causando innumerables pérdidas humanas y económicas. Con la vuelta de Fernando VII la lucha entre liberales y absolutistas será una constante de la vida política de este siglo, dando lugar a las Guerras Carlistas. En la primera de estas guerras, nuestro territorio tuvo un jefe indiscutible, el general carlista Cabrera. La comarca padeció en sus carnes estas guerras, siendo escenario de sangrientas batallas y fusilamientos, con la toma de distintas localidades como Beceite o Valderrobres.
Tras un siglo de contiendas, la mayor parte de la provincia de Teruel quedó afectada por una grave crisis económica; la falta de comunicaciones y los gravosos impuestos llevaron a una progresiva e irreparable emigración que tendría funestas consecuencias para el desarrollo posterior del territorio.
Los años previos a la contienda civil fueron de una gran agitación social, con diversas insurrecciones anarquistas. Tras el levantamiento militar de 1.936, la comarca quedó, en un primer momento, bajo dominio de los "nacionales" aunque muy pronto sería tomada por las milicias republicanas catalanas en su expansión hacia Zaragoza. Fue en ese primer año de guerra cuando tuvo lugar en toda la comarca un proceso colectivizador y revolucionario que ha sido ampliamente estudiado en todo el mundo. Esta zona fue definitivamente ocupada por las tropas leales a Franco a lo largo del año 1.938. Tras la Guerra Civil, continuó el proceso de emigración iniciado el siglo anterior. |